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Hace un año

016000391- VELA POCOYO 1Esta semana es el primer cumpleaños de mi bizcochito. ¡Redios, un año ya! Nunca he sido tan consciente del paso del tiempo como ahora, cuando hace ‘ná’ estaba dando a luz y ahora tengo un tunante que ya va a la guardería, pinta con los pies y da palmas al más puro estilo Camarón. Dadle un perro, un diávolo y se marcha a vivir a Lavapiés.

Volviendo al tema, soy consciente de ese paso del tiempo no solo porque le vea crecer tan rápidamente, sino porque mi cara y mi cuerpo envejecen a la misma velocidad que a él le salen dientes.

Supuestamente, tardas un año en recuperarte tras un embarazo; eso vienes y me lo dices en la calle, porque a mí aún me sobran unos kilos (dos en los días buenos; cuatro en los malos), y mi tripa, que nunca fue la de una supermodelo, ahora sirve para entretener a mi churumbel haciendo que el ombligo es una boca y la chichilla lateral, los mofletes. Yo no he encontrado el momento ni las ganas de hacer dieta después del embarazo, y menos aún de ponerme a hacer deporte. No soy de esas. Lo confieso.

En todo este tiempo,nunca he vuelto a ir de compras relajada. Es difícil cuando llevas un cochecito que se choca con los burros de ropa a cada paso (dependientas de Zara, ¿por qué siempre están en medio de la tienda? los burros, no vosotras, que nunca os encuentro) y un niño luchando a muerte por tirarse al suelo y hacer el París-Dakar llevado por la fuerza motriz de su gateo. Y cuando he ido sola, siempre es una contrarreloj por volver pronto para darle la cena/comida/baño/merienda o lo que proceda en cada caso.

No he vuelto a dormir más de 8 horas seguidas. Y no me quejo, que las hay que no han enlazado más de 3 ó 4. Nunca me he escapado de nuevo con mi amorcito de fin de semana romántico. No he leído ningún libro antes de acostarme porque Martín sigue durmiendo con nosotros y corro el riesgo de despertar a la bestia si enciendo la luz. ¡Y no he vuelto al cine!

Y, sobre todo, nunca he dejado de pensar en él nada más abrir los ojos cada día. Porque, a pesar de echar de menos tantas cosas, todo me sobra desde que le tengo a él, mi pichurrín chiquitín gordito y lechuguín. Mi vida y mi todo.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MI AMOR!

(Mierda, al final he escrito un post topicazo de lo maravilloso que es ser madre y lo que compensa al final. Todas caemos y yo no soy tan especial. Ahogadme con una almohada).

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