Archivo de la etiqueta: bañera

Cosas realmente útiles durante los primeros meses del bebé

En vista de que muchas me pedíais la lista de imprescindibles para el nacimiento del bebé, he pensado que sería interesante que os contara qué cosas me han resultado útiles y cuáles se han ido por donde han venido entre el sinfín de chismes que he comprado o me han prestado durante los primeros meses de vida de Martín. Iba a contaros todas hoy, pero he visto que las inútiles merecen su propio espacio, así que hoy me centraré en las que realmente he apreciado tener. Pero vamos, que aquí cada una es cada una y lo que a mí me ha venido de perlas a otra igual le parece una basura.

2987229– Hamaca BabyBjörn: No tengo palabras para describir lo que me parece este invento. Y tampoco pretendo hacer publicidad de la marca, pero no sé como referirme a esa hamaca que no tiene música, ni muñecajos colgados (aunque creo que se le pueden poner) sin decir el nombre; es una tela monda y lironda (aunque por lo que cuesta debe estar tejida con hilos de oro) en la que depositar a tu retoño cada vez que necesitas utilizar las dos manos o cuando tu espalda no soporte más llevarlo en plan madre gitana. No he visto yo a muchos niños de casi 10 meses que la sigan utilizando, pero a Martín, al que podríamos definir como un Buda feliz, aún le gusta quedarse ahí repanchingado mirando las gotitas de la mampara mientras me ducho. Me vino muy bien también cuando empezó a comer las frutas y aún no se sostenía como para ponerle en la trona.

– Bañera cambiador: Para esto la verdad es que hay que tener espacio, porque el trasto ocupa que da gusto. Pero así no tienes que salir corriendo con tu churumbel bien mojadito desde donde lo bañes hasta donde lo vayas a vestir. Y si cuando lo sacas grita como un cochino igual que el mío, ni te cuento el servicio que hace.

Calefactor: Cuando nació, tardamos 3 ó 4 días en descubrir porque lloraba desconsolado al sacarle de la bañera: ¡tenía frío, elmipobre! Oiga, fue poner el calefactor y hemos tenido muchos meses de paz. Como comentaba, ahora también grita, pero normalmente tiene que ver con que no le dejamos sacar los juguetes de la bañera para que no nos dispare chorros a propulsión con el agua que les queda dentro.

– Humidificador: El primer mes abusamos demasiado del sacamocos porque tenía unas pelotillas en las narices que no le dejaban ni respirar. Desde que nos regalaron el humidificador, el ‘sorbemocos’ ha quedado condenado al ostracismo en un rincón del cajón.

multiusos-muselina-gasaMuselinas o gasas multiusos: Yo las he usado para todo: como babero, para limpiar vómitos, para taparle en verano si refrescaba, para ponérmela en el hombro mientras le sacaba el gas, para taparle la visión exterior en el cochecito (en plan loro) cuando nos ha pillado la siesta en la calle… Recomiendo tener un mínimo de 6.

Cojín de lactancia: Muy útil; aunque en realidad yo no lo usaba para descansar los brazos mientras le daba el pecho, sino para esas tomas interminables a las 5 de la mañana: puedes hacerte una especie de trinchera sin miedo a quedarte dormida y que el niño acabe en el suelo o a los pies de la cama. Te incorporas, te arremetes bien el cojín por los lados y no hay manera humana de que tú o el bebé podáis moveros en caso de que te quedes traspuesta.

Crema Bepanthol: Tampoco quiero hacer publicidad, pero es la única que convierte un culito como la bandera de Japón en un culito feliz.

bugaboo_bee_adaptadores_maxicosi2– Adaptadores del portabebé: Sirven para acoplar el portabebé (o maxi-cosi) directamente sobre el chasis del cochecito. Si te desplazas mucho en coche con el bebé es fundamental, ya que así te ahorras el tener que estar sacándole del maxi-cosi para ponerle en el cuco y viceversa, sobre todo al principio, que están casi siempre dormidos y da mucha penita molestarles.

Trona portátil o asiento elevador: Recomiendo esto antes que una trona gigante al uso. La nuestra tiene una bandejita que evita que se pueda echar hacia delante y a la vez deja espacio para que le peguemos bien a la mesa. Se adapta a cualquier silla y, cuando nos hemos ido de vacaciones, ha ocupado menos espacio que cualquiera de mis bolsos.

Sé que me dejo cosas que han sido un descubrimiento para mi, pero si no me vienen a la cabeza es porque no lo serán tanto.

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest