Los mocos

martin-retocado

En plena prospección petrolífera

En mi casa tenemos un problema con los mocos. No es solo que de septiembre a junio estén instalados en las narices de mi hijo como si fuera el sitio más placentero donde vivir, sino que él ha decidido pasar al ataque y luchar contra ellos. ¿Cómo? Sacándoselos y comiéndoselos. Sí. Mi hijo se come los mocos.

Cuando yo era pequeña recuerdo que había dos cosas que no podía soportar: una era las uñas levantadas, que se despegaran de su sitio. Y la otra era ver a alguien comiéndose mocos: esos niños que hurgaban, hurgaban y, para rematar la faena, se comían lo que sacaban con sumo placer. Siempre me daba una arcada al ver el moco chupado encima de la lengua. De hecho, me está dando de pensarlo ahora.

Así que el destino ha decidido castigarme con un pequeño devorador (de sustancias viscosas, porque lo que es la cena la devora poco) y así estamos todo el día. Del “sácate el dedo de la nariz que te van a salir bichos” al si sigues comiendo mocos se te va a caer la lengua”, pasando por otro tipo de tácticas como ignorarle, enfadarme, intentar que razone porqué no está bien que haga eso e, incluso, ponerle algo en las manos en cuanto le veo hurgando y a punto de sacar la entrada.

Pero nada resulta efectivo y, para colmo, cada dos por tres le sangra la nariz por culpa de las excavaciones que hace. Y, aunque él lo niega, no hay más que verle la cara y el dedo índice de su mano derecha completamente ensangrentados para saber que miente como un bellaco.

¿Qué puedo hacer? ¿Alguien tiene algún sabio consejo que pueda aplicar con relativo éxito? Aunque lo veo todo negro. Cuando le pillo in fraganti y le pregunto qué hace, me dice “¡es para dártelo a ti, mamá!”, como si con eso estuviera todo resuelto. Y es frustrante ir conduciendo, mirar por el retrovisor y verle degustando el manjar, cuando no me avisa el mismo “mira mamá, ¡que me lo comoooooooooo!”. Confío que sea una fase, porque ni siquiera lo hace todos los días. Pero el día que se pone…. ¡ya ni cena!

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5 comentarios en “Los mocos

  1. Ahí Alicia que estamos igual! Bueno Lucas que esta muy bien educado comparte, tal cual los saca se los da a su primo que agradecido los saborea, menos mal que solo se ven en verano… Además se debe de quedar con hambre y ahora ataca con las uñas de las manos y lo peor, de los pies. Me salió funambulista!

  2. jjjjj me ha encantado el post jajajaja me meo, yo aun no estoy en esa fase por suerte ,tamnien creo q piede que no le guste por es muy asquerocheto se dice asi? porq cuando le das un beso se lo quita y si le doy un pico le da rabia!!!!! asi que ya os contare y respecto a tu peque me lo comooooo

    1. Martín también es muy escrupuloso con otras cosas, pero parece que sus mocos no le dan nada de asco. Por suerte, parece que ha remitido un poco el vicio… ¡a ver si el dura!

  3. ¡Cómo me he reido!Debe ser una fase..
    Adrián cn 3 años ha empezado a hacerlo ahora y disfruta que no veas. Hasta el punto de hacerse sangre no pero… no me extrañaría.
    Además se queda mirándolo a ver si es de su agrado ¡o yo qué se!

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