Los parques infantiles. Ese extraño planeta

parques2

Con esta visión, ¿qué madre va a querer ir a un parque?

Cuando no era madre, pasaba por delante de los parques (aunque yo de toda la vida les he llamado “loscolumpios”, así en conjunto, sin importar que en algunos no haya columpios y sí 3 toboganes y 4 balancines) sin prestarles la más mínima atención. Vamos, que la mayoría de las veces ni me daba cuenta de que había uno a no ser que me pegaran un balonazo en toda la cara o se me tirara un niño a los pies.

Pero ahora se están convirtiendo en un lugar que cada vez frecuento más y en el que, siendo sincera, no termino de encontrar mi sitio. Primero porque odio, y repito ODIO, los que son solo de arena. Bueno, arena digo… ¡tierra de obra es lo que tienen! No soporto tener que adentrarme en medio de la polvareda con la ropa del trabajo (casi nunca me da tiempo a pasar por casa antes) para ver cómo mi hijo se reboza cual croqueta playera cada vez que se tira del tobogán. Así que en mi peregrinaje buscando parques que tengan suelo de caucho he tenido la oportunidad de sacar diferentes conclusiones:

1. El parque es la excusa perfecta de muchos padres y/o madres para socializar con otros adultos. Al igual que se forman grupos de dueños de perros que quedan para sacarlos a hacer pipí, lo mismo pasa con los niños en los parques. Y Dios me libre de comparar niños con perros. Es solo un ejemplo.

Aquí yo fallo de pleno, porque al parque voy a que el niño se desfogue, no a hacer amigos. Que para eso ya tengo los míos. Y me joroba mucho tener que hacerme la simpática y dar siempre la misma conversación (“el tuyo cuanto tiempo tiene?” “uy, está muy grande para su edad”, “mira esta, qué piquito tiene,” “cómo se nota la diferencia entre niños y niñas, eh?”) a gente que probablemente me vuelva a cruzar dentro de dos días y ni me saluden. Me ha pasado. Y me han dejado con el hola en la boca más de una vez.

2. Lo paso terriblemente mal cuando otro niño le quita al mío un juguete y, si su madre no interviene (aunque la mayoría de las veces, lo hacen), tengo que hacer de tripas corazón, consolar a mi chiquitín con otra cosa y reprimirme las ganas de arrinconar al otro y decirle “que sea la última vez que te atreves”. Sé que es ley de vida con los niños. Pero me repatea.

3. A consecuencia del primer punto, siempre se terminan formando grupitos de padres que automáticamente parecen ser los dueños del lugar y cuando tú, esa desconocida apática y asocial, llegas con tu retoño, te miran como si te hubieses colado en la mismísima cocina de su casa. Y encima fallas en el dress code.

4. No sé qué pasa ahí dentro, si a mi hijo automáticamente le crecen unas coletas y un vestido y yo no lo veo, pero siempre siempre hay alguien que piensa que es una niña. WTF?? ¡Si tiene cara de levantador de piedras y manos de jugador de la NBA! Parece absurdo, pero es real como la vida misma. “Cuidado con la niñaaaaa”. Y yo ya no tengo que mirar más. Se refieren a Martín.

5. Siempre fallo en el juguete que debo llevarle. Si escojo el cubo y la pala, quiere la pelota de aquel niño. Si le llevo la pelota, quiere el triciclo de esa niña. Si le llevo todo, opta por abandonarlo a su suerte y tirarse tumbado por el tobogán, porque esa es otra, se niega a tirarse sentado y yo vivo sin vivir en mí pensando que se me va a desnucar cada vez que se lanza.

¿Y cómo es vuestra experiencia con los parques?

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

18 comentarios en “Los parques infantiles. Ese extraño planeta

  1. Hola!!! Me encanta tu blog!!! yo no tengo niños,de momento tengo unos cuantos sobrin@s pero hoy comento pq me siento identificada jajaja cuando nacio mi sobrina todos los dias llegaba yo a a casa y le decia a mi marido…”hoy me he amenazado a uni niño” …no puedo con los niños pegones o abusones y con los padre q no les miran pq van al parque a cascar,craso error si cascas en el parque acabas hablando de mas!!! me pasa el dia chistandole a algun niño y diciendole q con mi niña nooooo,lo de los juguetes es ley de vida!!!
    felicidades `por el blog me encanta como cuentas las cosas!!!
    Un Saludo!!!

  2. Hola, me encanta tu blog… Yo estoy empezando ahora en ello, mi peque tiene 15m, pero me parece q me siento totalmente identificada con lo que escribes… Besos

  3. Totalmente de acuerdo con todo lo que nos has contado, lo único que me diferencia es que yo tengo una niña (con pendientes) y siempre se creen que es un niño aunque la ponga de rosa de pies a cabeza…en fin….jajjajajajaj

  4. Hola, desde que he descubierto tu blog, no puedo parar d reírme¡ me siento tan identificada¡, cuando una es mama por primera vez, piensa que solo a ella le ocurre ese tipo de cosas, pero ya he visto que es algo mas común de lo que imaginas¡ un saludo

  5. La experiencia con mi niña es agotadora:
    – Se tira 15 veces por el tobogán.
    – Intenta escaparse del parque cada dos por tres, y por lo tanto tengo que ir detrás de ella todo el rato.
    – Con los demás nenes y nenas no juega, pero como vea a alguien comer en un banquito, se le acerca a ver si le dan algo.

    La verdad es que no para, a mi ni siquiera me da tiempo a conversar con nadie ya que tengo que ir con mil ojos detrás de ella.

  6. Pero que bien me has hecho sentir!!! Ya no creo que soy yo la “raruna”, yo encima tengo una madre que pertenece a ese grupi de padres que hacen corrillo y cuando la conté prácticamente lo mismo que nos has contado tu me hizo sentir todavía peor. Te animo a buscar soluciones alternativas al parque…a mi me ha ido muy bien.besos.

  7. Debo decir que estoy alucinada viendo que todos los niños son taannn parecidos, tiene el mismo idioma, hacen las mismas cosas y que las emociones de las madres son tannn parecidas
    Tu blog lo podía haber escrito yo palabra por palabra

    Un abrazo enorme

  8. Me encanta tu blog…. Espero que no hayas renunciado a el porque llevas bastante sin publicar.. Me siento identificada con cada una de tus historias…Saludos.

  9. Ayyyy por favor, que acabo llorando cada vez que leo tu blog. Me parto de risa !!!!!!! Menos mal que no soy la única que le pasa , yo no soporto los parques, me dan “cosa”, y cuando paso por delante de uno, hago giros extraños con el carro para que mi peque no lo vea…. Jaaaajaaaaa. Un beso.

    1. Jajajaja me alegro yo también de no estar sola… y sobre todo de que otras madres también hagan virguerías para que los peques no lo vean! Aunque confieso que, con la llegada del buen tiempo, me estoy rindiendo a la evidencia; y esta es que donde mejor se lo pasa es allí. Así que a parquear se ha dicho (y lo que queda buaaahhhh)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


− dos = 3