The walker

Sin-título-1

Ignorándome descaradamente

¡Hola a todo el mundo! ¿Qué tal esas vacaciones veraniegas? Sé que he estado mucho tiempo desaparecida, pero qué mejor día para volver que cuando Martín cumple 17 meses.

Que no cunda el pánico; no voy a enumerar las cosas que sabe hacer (lo mismo que todos los niños de 17 meses). Solo quiero reflexionar sobre la locura que nos ha invadido este verano a raíz de un hecho que será de los más importantes en su vida: por fin empezó a andar sólo. Fue días antes de cumplir 16 meses (se lo tomó con mucha calma, como bien estáis pensando) y desde entonces vivimos  en un torbellino sin fin de emociones y nervios de punta.

En realidad, estoy encantada de que finalmente se soltara y yo pudiera dejar de ir por la vida medio agachada cual Chiquito de la Calzada haciendo el “no puedoooooor”. Pero lo que no me esperaba era que en cuanto llegara esa ansiada independencia del caminante, mi hijo iba a querer andar siempre en dirección contraria a la que tenemos que ir. Siempre. ¡SIEMPRE!

Pero es que además le da igual que te largues; está tan encantado que hasta te dice adiós para que le dejes de en paz de una vez. Ya no llegamos a ningún sitio a tiempo y mi paciencia se ve bastante mermada, a pesar de que se me caiga la baba cada vez que le veo trotando a lo lejos mientras escapa de nosotros como un prófugo de la justicia, con la sillita mirándole con pena desde el triste rincón al que ha quedado relegada.

Que esa es otra: no hay quién le pare, haya o no haya suelo debajo. En el recinto de la piscina entra corriendo y no distingue donde acaba el cemento y empieza el agua, él sigue andando cual Jesucristo. En el mar, ni las olas estrellándose en su tripa, ni las algas metiéndosele en la boca han sido  capaces de parar a la bestia.

Pero su gran pasión son las escaleras: subir, bajar, saltar, lo que sea durante horas; y tú con él, pensando que estás endureciendo gluteos con tanto ejercicio cuando en realidad lo único que haces es el ridículo con esos saltitos chiquititos y los gritos que pegas para al menos darle un poco de emoción a la aventura.

¡Ayuda! ¿Alguna vez se calman o ya  los próximos 14 años?

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

10 comentarios en “The walker

  1. Hola!
    Que alegría, verdad? a mi me pasó lo mismo cuando mi peque empezó a andar solito a los 14 meses mas o menos (ahora tiene 15 y medio) y leyéndote solo puedo reírme y pensar…Que no estoy sola! jajajajaja
    También voy detrás de el como una loca! Raul por aquí… mamá se va para el otro lado.. ven.. eso no! jajajaja y a la que me descuido esta en el patio detrás de los perros (tengo dos) así que ya te puedes imaginar…
    La sillita? para que?! el paseo lo damos andando solitos ya.. bueno, ayer descubrimos un truco.. llevarnos el triciclo! no hay cosa que le chifle mas! hasta que ve a los demás perros con los que vamos y claro… el tiene que estar en medio y ser uno mas de la manada!

    Acabar diciéndote que… toca esperar a que les pase la euforia y tener mucha, mucha, mucha paciencia que ya descubrirán que pueden hacer otra cosa…jajajajaja
    Saludos!

  2. Hola!
    Te entiendo perfectamente,pero no te preocupes, en cuanto deje de ser una novedad se le pasará la euforia,o al menos eso le pasó a mi hijo,empezó andar justo al año,cuando venía a esperarme al trabajo volvía a casa andando todo el camino,y al paso de un adulto es media hora,imaginate al suyo.Ahora tiene 20 meses y desde hace un mes más o menos en cuanto lo bajo del carro para que vaya andando se vuelve a subir el sólo e intenta atarse para que no lo vuelva a bajar.
    Pero bueno cada niño es un mundo,que tampoco quiero ser yo la típica madre sabelodo,jejejeje.
    Ya nos irás contando.

    Un saludo

  3. Alicia que bueno que regresaste!!! con mi pareja te extrañabamos, acompañada siempre nuestros desayunos! somos de Uruguay. Mira yo tengo 2 hijos una niña hermosa de 10 años y medio y un pequeño de 15 meses, te digo que con los dos fue distinto. Mi niña se lo tomo con calma lo de caminar nunca hubo que andar tras ella siempre muy tranquila, ni me cansaba. Ah! pero mi niño hermoso,no se sí es por que es un varón, o su signo zodiacal, o las vitaminas pre-natales que tomé en mi embarazo ( y que con mi niña no me recetaron) pero este ya nació con ganas de andar! desde muy pequeño lloraba y lloraba por que siempre quería hacer más de lo que su edad le permitia ( llevaba la carreta delante de los bueyes,como se dice aquí) así que imagínate cuando se largo a caminar fue una explosión, no hay quién lo pare, ahora quiere correr!! y está practicando para saltar, tambien gira hasta marearse y sale zigzageando como borracho. Yo agotada!!! quiero tumbarme en el sofá sin tener que levantarme cada 2 segundos a seguirlo para que no haga travesuras, como la de abrir la puerta y salir a la calle! que queres que te diga yo creo que este es un viaje de ida. Saludos!!! suerte!!! mi consejo encarga un hermanito, Martin te parecerá un santo, siempre el segundo es peor!!

    1. Jajja muchas gracias por tu recibimiento! Martín también le ha dado ahora por girar y salir como un borracho! Reconozco que me parto de risa, pero es que está indomable ya. Y lo del hermanito…. ahora mismo me cuesta pensar en ello!! Un beso desde España!

  4. Hola Alicia! Cuando empiezan a andar es otro nuevo ritmo al que te tienes que adaptar y otra nueva sitaución. Tienes que estar aún más pendiente de muchas más cosas. Mucho ánimo y muchas felicidades por tu blog! Un saludo

  5. Cuanta razón, todas pasamos por lo mismo, con la felicidad de verlos así, pero con los nervios a que pueda pasar algo, es un tema bastantemente curioso e interesante, muchas gracias por compartir tus experiencias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


9 + = doce